Cada día es más frecuente encontrar una gran cantidad de fuentes de información y entretenimiento. Hay cientos de canales de televisión (de los cuales sinceramente nunca vemos todos pero sabemos que existen), miles de páginas de internet, estaciones radiofónicas, podcasts, redes sociales, servicios de streaming, videojuegos y un interminable etcétera.

Esto sin duda es un gran avance en los medios y la tecnología; no obstante, la gran cantidad de ellos pueden llegar a saturarnos en un momento dado. Y es que, con tantas fuentes de contenido disponibles, es fácil que nos generemos indecisiones y distracciones continuamente.

Es muy común, por ejemplo, que en un fin de semana, en el que no tengamos muchas actividades ni compromisos sociales, decidamos “pasar el tiempo” en alguno de los ejemplos citados previamente (tal vez el más usual sea ver películas en casa) y con ello disfrutamos de excelente manera nuestro fin de semana, alejados, al menos por unos minutos, de las actividades cotidianas, del día a día, de las situaciones que ocurren en nuestro entorno social o laboral.

Y es precisamente en este aspecto de lo laboral donde quería llegar.

Dadas las condiciones actuales (COVID-19), muchas personas se encuentran laborando desde sus hogares y esto ha generado comentarios en ambos bandos, por un lado están los que apoyan este tipo de iniciativas y, por el otro, los que no han encontrado las ventajas de trabajar en este modalidad.

Trabajo en casa

Trabajo en casa

De acuerdo a varios estudios, en la mayoría de las ocasiones donde la gente no está de acuerdo en trabajar de manera remota se suelen escuchar comentarios relacionados a que no se cuenta con los mismos insumos que se tienen en las oficinas o la comodidad de tener un espacio exclusivo para las actividades laborales sin mezclarlas con lo personal, los horarios de trabajo “más abiertos” y las distracciones de laborar junto a la familia y, en general, otro tipo de interrupciones y distracciones que se encuentran de manera natural en el hogar.

Debemos reconocer que muchas de estas medidas han llegado para quedarse (al menos por un tiempo prolongado) y, por ello, es importante que tengamos cuidado para poder sobrellevar de manera armónica la convivencia entre la parte personal de la profesional. Por ello, aquí te presento algunas de las recomendaciones que hacen los expertos para poder eliminar ciertas distracciones en la medida de lo posible o como manejarlas de mejor manera.

1. Crea un espacio exclusivo para el trabajo. Recuerda que es importante que no mezcles demasiado tu vida personal con lo laboral por lo que se recomienda que utilices un espacio dedicado al trabajo, de preferencia que sea fijo y que todos los miembros de tu hogar lo conozcan y respeten, que sepan que no se pueden mover cosas de ahí y que es un espacio ya reservado. No tiene que ser muy grande, puede ser un escritorio o un pequeño espacio de la mesa, pero recuerda que es inamovible y de uso exclusivo para el trabajo, por lo que una vez terminada tu jornada laboral se recomienda dejar esa zona (dejando en ella todo lo laboral) y disfrutar del resto del hogar.

Espacio de trabajo exclusivo

Espacio de trabajo exclusivo

2. Respeta los horarios de trabajo. Tenemos que respetar y hacer que se respete nuestro horario de trabajo. El trabajo remoto no extiende ni deja abierto el horario. Debemos completar nuestras labores en el mismo tiempo que lo haríamos si trabajáramos en oficina.

3. Escucha música o usa audífonos para concentrarte. Busca lo que mejor se adapta a ti. Si necesitas silencio para concentrarte busca una habitación o un lugar de “poco tráfico familiar” para que puedas realizar tus actividades de mejor manera. Si por el contrario necesitas música o escuchar algo, colocala a un volumen moderado o con el uso de audífonos para no interrumpir al resto de los miembros de la familia.

4. Aleja dispositivos no indispensables para tus actividades laborales. Ten a la mano solamente lo que utilices para tus actividades laborales (tal vez tu equipo de cómputo y el celular). Mantén apagados (y de preferencia lejos para evitar la “tentación”) otro tipo de dispositivos como televisor o videojuegos. Estas actividades las podrás hacer después de tu jornada laboral, no durante.

5. Crea tu lista de tareas para el día. Ya sabemos que siempre hay pendientes y tareas nuevas, pero si te enfocas unicamente en aquellas tareas que son indispensables para el día actual podrás abordarlas de mejor manera ya que, de esta forma, podrás estar más enfocado en atenderlas y no te sentirás abrumado por la cantidad de tareas que quedan pendientes por el resto de la semana o el mes.

6. Establecer periodos de descanso y activación. Fundamental tener una buena silla ya que pasamos buena parte del día sentados. No obstante, también es indispensable levantarnos periódicamente de nuestro asiento para estirar la columna y las piernas, incluso hacer ejercicios en las manos para evitar dolores. Tomar abundante agua y alimentarse sanamente es algo que ya se debe hacer por defecto sin importar el lugar donde estemos trabajando. Y bueno, un pequeño descanso después de la comida o cuando te sientas con bastante trabajo ayuda a distraerte y regresar con mayor atención al trabajo.

Crear espacios de descanso

Crear espacios de descanso

7. Vestimenta. Esta es una de las más importantes, y es que, aunque muchos lo neguemos, debemos reconocer que si fuera por nosotros podríamos pasar todo el día en pijama (sobre todo en esos días de mucho frío). No obstante, es un hecho que la forma en cómo iniciamos el día va a dictar en buena manera la forma en que este se va a desarrollar. Por ello, es fundamental que realicemos actividades que hacemos normalmente cuando trabajamos fuera de casa: comenzando desde despertar temprano, tomar un baño, desayunar, vestirnos adecuadamente y comenzar a trabajar. Al conjuntar todos estos pasos nuestro cerebro se prepara para entrar al ritmo de trabajo adecuado.

Comencemos a dar estos pasos de manera firme para que podamos adecuarnos a esta llamada “nueva normalidad” y podamos eliminar tajantemente estas distracciones que nos pueden impedir avanzar en nuestras actividades laborales.

“Únicamente aquellos que se atreven a tener grandes fracasos, terminan consiguiendo grandes éxitos”.

– Robert F. Kennedy

Consultor tecnológico. Amante de la tecnología y del desarrollo de nuevos productos y mercados. Creyente en el conocimiento, colaboración, trabajo en equipo y la creación de alianzas para poder generar innovación.

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